¡Ya es tuyo! Haz que tu cliente perciba cómo es usar tu producto

La estrategia que te propongo hoy es muy interesante. Se trata de describir el uso del producto o servicio como si el cliente ya lo tuviese en su poder, como si ya fuera suyo. Así en lugar de describir el producto como parte central, sus funciones y características, cambias el enfoque: · Centrándote en el cliente · Una situación […]

¡Ya es tuyo! Haz que tu cliente perciba cómo es usar tu producto

La estrategia que te propongo hoy es muy interesante. Se trata de describir el uso del producto o servicio como si el cliente ya lo tuviese en su poder, como si ya fuera suyo.

Así en lugar de describir el producto como parte central, sus funciones y características, cambias el enfoque:

· Centrándote en el cliente

· Una situación habitual en la que se pueda encontrar

· Haciendo uso del producto o servicio para resolver un problema habitual

Este cambio de perspectiva puede resultar de mucha utilidad por diversos motivos. Para empezar es una forma de que el cliente visualice el producto en acción, cómo es su uso y funcionamiento.

Así es más visual que si nos quedamos solo en la descripción de sus características o beneficios. Hay un marco en el que el cliente puede encajar el producto y saber de forma rápida si es lo que necesita. Y además podemos redactar el texto de venta desde la perspectiva de que el cliente ya tiene el producto en sus manos.

Hacer que lo sienta suyo.

El objetivo de esto no es solo hacer al cliente participe, sino hacerle ver como sería su situación si el producto ya fuera suyo.

Hacerle ver cómo estaría solucionando su problema.

Por supuesto lo que se desea en estos casos es que el cliente sienta una perdida, que sienta la perdida de la solución, en caso de no comprar el producto.

La sensación que queremos que perciban es diferente.

Una cosa es tener la solución a tus problemas a tu alcance, eso es algo positivo. Sin embargo disponer ya de la solución, y perderla, es algo negativo.

Son dos concepciones diferentes y por lo tanto en algunas ocasiones funcionará mejor una que la otra,  y en otras ocasiones será a la inversa.

Vamos a ver un pequeño ejemplo. En realidad el producto o servicio no tiene demasiada importancia para el uso de esta técnica. Utilizaremos para el ejemplo unas naranjas, se tratará de un texto de producto que podrías tener en una tienda online de naranjas.

Con el primer acercamiento podrías tener algo así:

Ejemplo de copy centrado en el producto
Super dulces naranjas seleccionadas. Recolectadas una a una en su punto preciso de maduración más optimo. Gustarán a todo amante del dulce, perfecta combinación de un postre dulce y saludable. Pruébalas, llegan a tu casa directas del árbol.

Este es el típico texto de venta que habla del producto, sus características, beneficios, así como su proceso productivo.

Son textos que, a parte de describir el producto,  pueden centrarse más o menos en las necesidades del cliente intentando que lo perciba como la solución a sus problemas, gustos o necesidades.

Ahora vamos a cambiar un poco el texto, para que responda a la otra estrategia que hemos comentado:

Ejemplo de copy centrado en el cliente y sus impresiones
Lo primero que percibes al tomar en tu mano una de nuestras super dulces naranjas es su textura firme, la piel sale con facilidad, desprendiéndose con un ligero tirón, fácil. Separas un gajo y lo pruebas. Huele a naranja madura, su sabor es muy dulce, con diversos matices que van apareciendo según lo masticas, con una ligerísima acidez final que te anima a comer el siguiente. A pesar de ser tan dulce como un postre ultraprocesado, cada naranja tiene menos de 50 calorías.

Como ves en este segundo texto nos centramos más en el cliente, y lo que percibe al utilizar el producto. Intentamos que el cliente utilice su imaginación presentando una escena de uso del producto.

Eso no quita que no aprovechemos para que el cliente perciba los beneficios del producto:

· Facilidad de uso. A muy poca gente le gusta la fruta difícil de pelar, por eso matizamos su facilidad.

· Insistimos en su dulzor, para que se muestre como un sustituto saludable de los postres ultraprocesados.

Todo esto con las sensaciones que va a sentir el cliente.

Ninguno de los dos textos tiene porqué ser mejor que el otro en todos los ámbitos o usos que podamos darle, por eso tenemos que contar con la flexibilidad de adaptarnos y realizar pruebas con textos de venta diferentes.

No te centres solo en crear texto de venta que sean diferentes variantes descriptivas de tu producto o servicio, prueba a colocar al cliente en primer plano utilizando el producto.

joseargudo.com

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