Sesgo: qué es, qué significa, tipos y ejemplos

Por qué no siempre vemos las cosas como son: qué es un sesgo, tipos más comunes y cómo afectan a tus decisiones

Un sesgo es una inclinación o desviación que hace que una persona, un dato o un estudio no reflejen la realidad de forma neutral. Por ejemplo, fijarnos solo en las opiniones que confirman lo que ya pensábamos.

Todos tenemos sesgos. Influyen en lo que compramos, en cómo interpretamos una noticia y en las conclusiones que sacamos de un informe.

¿Qué significa sesgo?

En su sentido original, sesgo significa oblicuo o torcido: una tela cortada al sesgo se corta en diagonal. De ahí viene el sentido figurado: un juicio sesgado no va recto, sino inclinado hacia un lado.

Hoy la palabra se usa sobre todo en tres campos:

CampoQué es un sesgoEjemplo
PsicologíaUn atajo mental que distorsiona un juicioCreer más a quien opina como nosotros
EstadísticaUn error sistemático en los datos o en la muestraHacer una encuesta solo a clientes satisfechos
Lenguaje comúnUna parcialidad o prejuicio«Ese artículo tiene un sesgo político»

Son sinónimos de sesgo inclinación, parcialidad, tendencia o prejuicio, según el contexto. Se escribe con «s» y «g»: «cesgo» o «sezgo» son errores.

¿Qué es un sesgo cognitivo?

Un sesgo cognitivo es un error sistemático en la forma de pensar. El cerebro usa atajos, llamados heurísticos, para decidir rápido. Casi siempre funcionan, pero a veces nos llevan a conclusiones equivocadas.

Los psicólogos Amos Tversky y Daniel Kahneman los estudiaron a partir de 1974. Su trabajo dio origen a la economía conductual y le valió a Kahneman el Premio Nobel de Economía en 2002.

Si quieres ver cómo afectan a las compras, lo explicamos en nuestro artículo sobre los sesgos cognitivos y su impacto en las ventas.

Infografía de los sesgos cognitivos más comunes: confirmación, anclaje, disponibilidad, efecto arrastre y aversión a la pérdida

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Tipos de sesgos y ejemplos

Estos son algunos de los sesgos más conocidos:

SesgoQué ocurreEjemplo
De confirmaciónBuscamos lo que confirma lo que ya creemosLeer solo reseñas positivas del producto que queremos
De anclajeEl primer dato condiciona el restoUn precio tachado de 100 € hace que 60 € parezca barato
De disponibilidadLo que recordamos con facilidad parece más frecuenteSobrevalorar un riesgo que acaba de salir en las noticias
Efecto arrastreHacemos lo que hace la mayoríaElegir el restaurante que está lleno
Aversión a la pérdidaPerder duele más que ganar lo mismoReaccionar más a «no pierdas tu descuento» que a «gana un descuento»
Efecto haloUna cualidad positiva tiñe todo lo demásPensar que una marca con buen diseño es mejor en todo
De supervivenciaSolo vemos los casos que han tenido éxitoCopiar a las empresas que triunfaron sin mirar las que fracasaron
De selecciónLa muestra no representa a la poblaciónSacar conclusiones de una encuesta respondida solo por fans

Los dos últimos son también sesgos estadísticos: afectan a los datos, no solo a las personas.

El sesgo en estadística

En estadística, un sesgo es la diferencia sistemática entre lo que mide un estudio y la realidad. No es un error al azar: se repite siempre en la misma dirección.

Aparece cuando la muestra está mal elegida, cuando las preguntas de una encuesta empujan hacia una respuesta o cuando solo se analizan los datos que interesan.

Los sesgos en el marketing

El marketing usa los sesgos para presentar mejor una oferta. Es el terreno del neuromarketing y de los resortes psicológicos:

  • Prueba social: mostrar cuántos clientes ya confían en ti aprovecha el efecto arrastre.
  • Anclaje de precios: enseñar el precio original junto al de oferta.
  • Escasez y urgencia: las plazas limitadas activan la aversión a la pérdida.
  • Encuadre: «el 90 % de los clientes repite» suena mejor que «el 10 % no repite».

Usarlos es legítimo si la información es verdadera. Inventar una escasez o un precio de referencia falso engaña al cliente y, en muchos casos, va contra la ley de consumo.

Infografía de los sesgos en el email marketing: cómo usarlos en tus mensajes y cómo evitarlos al analizar resultados

Sesgos en el email marketing

Los sesgos afectan a tus emails de dos maneras: en cómo los lee tu público y en cómo interpretas tú los resultados.

  1. En el asunto: un asunto que menciona lo que el suscriptor puede perder suele llamar más la atención, pero no abuses.
  2. En el contenido: los testimonios y las cifras de clientes funcionan como prueba social.
  3. Al analizar un test A/B: no des por buena una versión con pocos envíos; espera a tener una muestra suficiente.
  4. Al medir aperturas: algunos gestores de correo cargan las imágenes de forma automática y la tasa de apertura puede salir inflada. Mira también los clics y las conversiones.
  5. Al segmentar: no supongas lo que quiere un grupo; compruébalo con su comportamiento.

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Preguntas frecuentes sobre el sesgo

Estas son las dudas más habituales.

¿Qué es un sesgo en palabras sencillas?

Una inclinación que nos hace ver o medir algo de forma parcial, sin darnos cuenta.

¿Qué significa estar sesgado?

Que una opinión, un estudio o unos datos no son neutrales y favorecen una conclusión.

¿Cuáles son los sesgos cognitivos más comunes?

El de confirmación, el de anclaje, el de disponibilidad, el efecto arrastre y la aversión a la pérdida.

¿Qué es un sesgo en estadística?

Un error sistemático que hace que los resultados de un estudio se alejen siempre en la misma dirección de la realidad.

¿Cómo se evitan los sesgos al analizar datos?

Usando muestras amplias y representativas, definiendo las métricas antes de mirar los resultados y contrastando con otras fuentes.

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