Storydoing: qué es, ejemplos y diferencias con el storytelling
Cuando la marca deja de contar su historia y la convierte en algo que el público puede vivir
El storydoing es una estrategia de marketing en la que la marca convierte su historia y sus valores en experiencias reales que el público vive en primera persona. Va un paso más allá del storytelling: en lugar de contar una historia, la marca la pone en práctica.
Así, el cliente deja de ser un espectador y pasa a ser protagonista. Se trata de pasar de las palabras a la acción.
¿Qué es el storydoing?
El término lo popularizó Ty Montague, fundador de la consultora co:collective y antiguo director creativo de la agencia J. Walter Thompson, en su libro True Story (2013). Su idea es sencilla: hay empresas que cuentan su historia sobre todo con lo que hacen, no con lo que dicen en sus anuncios.
En la práctica, la empresa diseña iniciativas, eventos o actividades en los que su mensaje cobra vida. Por ejemplo, una bodega que aplique storydoing no se quedará en anuncios sobre lo especial que es su vino. Organizará visitas a sus viñedos para que la gente vea, huela y pruebe el proceso por sí misma.
Así, los consumidores asocian la marca con una experiencia real y memorable, no solo con una historia contada de forma tradicional.

Diferencias entre storytelling y storydoing
Los dos buscan conectar emocionalmente con la audiencia, pero lo hacen de forma distinta.
| Storytelling | Storydoing | |
|---|---|---|
| Papel de la marca | Narradora | Anfitriona de la experiencia |
| Papel del público | Espectador | Protagonista |
| Comunicación | En una dirección | Participativa |
| Lo que deja | Un mensaje | Una vivencia que se recuerda y se cuenta |
| Ejemplo | Un anuncio sobre lo especial de tu vino | Una visita guiada a tus viñedos |
En el storytelling, la marca habla y el público escucha. En el storydoing, la comunicación es un diálogo: el público participa, colabora o crea contenido en torno a la experiencia. Y una experiencia vivida deja una huella más duradera que una historia contada.
Aun así, no son excluyentes, sino complementarios. Para que el storydoing funcione necesitas una buena historia o un propósito que guíe las acciones. Primero hay que saber qué historia quieres contar, y luego buscar la forma de llevarla a la vida real.

Beneficios del storydoing para tu marca
Cuando el público vive la historia en lugar de escucharla, se implica más y recuerda mejor la marca. Eso se nota en el engagement. Quienes disfrutan de la experiencia la cuentan a otros, y algunos se convierten en embajadores espontáneos, más fieles que cualquier influencer contratado.
También refuerza la credibilidad, porque una marca que cumple lo que predica genera confianza. Ofrecer una vivencia en lugar de un anuncio te diferencia en mercados saturados de publicidad. Además, las experiencias memorables se comparten en redes y medios, y el contenido que crean los propios participantes (UGC) multiplica el alcance sin inversión adicional. Por eso, aunque organizar la acción cueste, el ROI (retorno de la inversión) suele mejorar.

Desafíos y posibles desventajas del storydoing
Poner en marcha una experiencia de marca exige más trabajo que crear un anuncio: creatividad, logística, permisos y coordinación con terceros. Los resultados llegan a medio o largo plazo y no son del todo predecibles, porque dependen de la reacción del público. Compartes el control del mensaje, para bien y para mal.
El riesgo más serio es la falta de autenticidad. Si la acción parece forzada u oportunista, las redes amplifican la incoherencia igual que amplifican un éxito. Una marca que habla de sostenibilidad y organiza una experiencia que demuestra lo contrario será acusada de postureo. Además, no todas lo tienen igual de fácil: las de consumo o estilo de vida tienen más oportunidades que las de sectores técnicos o B2B, que deben adaptar la escala de la experiencia a su branding y a sus recursos.

¿Cómo implementar una estrategia de storydoing?
Estos son los 6 pasos para llevar el storydoing a la práctica:
- Define la historia y los valores. Qué quieres comunicar, qué quieres lograr con la campaña y qué quieres que sienta o haga el público después.
- Conoce a tu audiencia. Sus intereses y qué tipo de experiencias valoraría. Un buyer persona te ayuda a ponerle cara.
- Diseña una experiencia significativa. Un evento, un reto, una acción solidaria o un concurso que refleje tus valores y tenga algo de sorpresa.
- Invita a participar. Que la gente haga algo (escribir, elegir, crear con la marca), no solo que mire. Un hashtag o una retransmisión en directo extienden la participación a quienes no están.
- Comunica y amplifica. Documenta la experiencia en fotos y vídeos y compártela donde esté tu audiencia. Destaca a las personas más que al producto.
- Mide, aprende y refuerza. Revisa participantes, menciones, opiniones y, si corresponde, ventas. Después, piensa cómo mantener viva la historia.

Ejemplos de storydoing, marcas que hacen vivir su historia
Estos son algunos de los casos más citados:
| Marca | Qué hizo | Qué historia demuestra |
|---|---|---|
| Red Bull | Patrocinó en 2012 el salto de Felix Baumgartner desde más de 39.000 metros (Red Bull Stratos) y organiza competiciones como Red Bull Cliff Diving | «Red Bull te da alas»: aventura y límites |
| Dove | En Real Beauty Sketches (2013), un dibujante retrató a varias mujeres según su propia descripción y según la de un desconocido | «Eres más bella de lo que crees» |
| Coca-Cola | Máquinas y cajeros «de la felicidad» que regalaban algo con la condición de compartirlo | La felicidad compartida |
| BIC | Tienda temporal en Amberes donde se pagaba con billetes dibujados por los propios clientes | La creatividad |
| TOMS | «One for One»: donó un par por cada par vendido hasta 2019 (más de 95 millones). Hoy dona un tercio de sus beneficios netos | Comprar también es ayudar |
| Patagonia | Campañas para reparar y reutilizar ropa en lugar de comprar más | El cuidado del planeta |
El caso más conocido es Red Bull Stratos. El salto se retransmitió en directo, lo siguieron millones de personas y se recuerda como una de las campañas más espectaculares de la historia reciente. Pero lo que convierte a Red Bull en referente es la constancia: lleva años organizando eventos de deportes de riesgo y música que repiten la misma historia.
No hace falta un presupuesto así. La clave es encontrar el punto en el que se cruzan tus valores, la creatividad y lo que tu público quiere vivir.
Storydoing y email marketing
Una experiencia de storydoing dura más que el día en que ocurre. El email es el canal que la acompaña antes, durante y después, y el que te permite seguir hablando con quienes participaron.
| Momento | Qué hace el email | Ejemplo |
|---|---|---|
| Antes | Convocar y crear expectación | Invitación a la visita de los viñedos con plazas limitadas |
| Durante | Recordar, dar instrucciones y pedir participación | «Mañana te esperamos: trae tu mejor foto del viñedo» |
| Después | Contar lo que pasó y dar voz a los participantes | Newsletter con las fotos y opiniones de quienes vinieron |
Envía estas campañas solo a contactos que te han dado permiso y segmenta a quienes participaron para seguir la relación con ellos. Si quieres profundizar, tienes más ideas en email marketing para eventos.
Con Mailrelay puedes preparar automatizaciones (incluidas en la cuenta gratuita) que envíen el recordatorio del día anterior y el agradecimiento al terminar.
Lo que conviene recordar del storydoing
El storydoing no sustituye al storytelling, lo refuerza con hechos. La fórmula que mejor funciona suele ser una buena historia y una experiencia que invite al público a sumarse. Exige autenticidad y planificación, pero lo que ganas en reputación, alcance y conexión emocional compensa el esfuerzo.
Que tu historia no se quede en un evento
Cuenta lo que pasó, comparte lo que crearon tus participantes y mantén viva la conversación por email. Hasta 80.000 emails al mes gratis con Mailrelay.
Preguntas frecuentes sobre storydoing
¿Qué ejemplos de storydoing hay?
Red Bull Stratos, el salto de Felix Baumgartner desde más de 39.000 metros, los retratos de belleza real de Dove y las campañas de Patagonia para reparar ropa en lugar de comprar más.
¿Puede una pyme hacer storydoing?
Sí, a su escala: una visita a tu taller, un reto con tus clientes o una acción solidaria en tu barrio. Lo importante es que la experiencia encaje con lo que tu marca dice ser.