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Zero-Party Data (Datos de parte cero)

¿Qué es el Zero-Party Data?

El Zero-Party Data (en español, datos de parte cero) es un tipo de información que los usuarios comparten de forma intencional y voluntaria con una marca.

A diferencia de otros datos recopilados de manera indirecta, el Zero-Party Data proviene directamente de la fuente: es el propio usuario quien proporciona esos datos de manera consciente, generalmente a cambio de algún beneficio (por ejemplo, un descuento o contenido de valor).

Este término fue acuñado por la consultora Forrester Research y también se conoce como datos explícitos, ya que el cliente declara abiertamente sus preferencias, necesidades o información personal a la empresa.

Para entender mejor este concepto, conviene compararlo brevemente con otros tipos de datos usados en marketing:

Datos de terceros (Third-Party Data):

Información recopilada por entidades externas ajenas a tu negocio, como proveedores de datos o cookies de navegación en diversos sitios web.

Por ejemplo, datos demográficos o de comportamiento comprados a terceros.

Históricamente se han usado mucho en publicidad segmentada, pero están perdiendo relevancia debido a regulaciones de privacidad y bloqueos de cookies.

Datos secundarios (Second-Party Data):

Son básicamente los datos de primera parte de otra empresa que se comparten contigo mediante alianzas.

Es información que obtienes a través de socios o acuerdos comerciales.

Por ejemplo, un medio online que comparte con un e-commerce datos sobre lectores interesados en moda, para que este último pueda ofrecerles promociones de ropa.

Datos de primera parte (First-Party Data):

Datos que tú mismo recopilas directamente del comportamiento de tus usuarios en tus propios canales.

Incluye, por ejemplo, las estadísticas de tu sitio web, los datos de tu CRM, historial de compras o las interacciones en redes sociales con tu marca.

Se obtienen mediante el seguimiento de la actividad del usuario, normalmente sin que este tenga que declararlos explícitamente (el usuario podría no ser plenamente consciente de que se están recopilando, como sucede con las cookies de analítica).

Ahora bien, el Zero-Party Data se diferencia de todos los anteriores en que es el usuario quien proporciona activamente la información.

Es decir, declara sus datos o preferencias de manera explícita a la empresa.

Algunos ejemplos típicos de Zero-Party Data son:

  • Respuestas a encuestas
  • Preferencias indicadas en un centro de suscripciones
  • Información proporcionada en un formulario (como su fecha de nacimiento, intereses, necesidades específicas)
  • O las opciones que selecciona un cliente sobre cómo desea que una marca lo reconozca o personalice su experiencia

Importancia del Zero-Party Data en marketing

En los últimos años, el Zero-Party Data ha cobrado una importancia enorme en marketing digital.

¿Por qué está tan de moda este término?

Principalmente por cambios en privacidad y tecnología que están redefiniendo la forma en que las empresas obtienen información de su audiencia:

Fin de las cookies de terceros:

Los navegadores web están eliminando progresivamente las cookies de terceros.

De hecho, 2024 era el año previsto para la desaparición casi total de las cookies third-party en navegadores populares.

Esto significa que los departamentos de marketing perderán una fuente tradicional de datos sobre potenciales clientes (como el retargeting basado en navegación).

Ante este panorama, las empresas necesitan alternativas para conocer a su público de forma más directa y consentida, y ahí es donde el Zero-Party Data gana protagonismo.

Regulaciones de privacidad:

Leyes como el RGPD (GDPR) en Europa o la CCPA en California exigen un consentimiento claro y específico del usuario para la recolección y uso de sus datos personales.

El Zero-Party Data suele cumplir mejor con estas normativas, ya que es el propio usuario quien entrega sus datos con conocimiento de causa y para un fin concreto.

Dicho de otro modo, este enfoque coloca al usuario en control de qué información comparte y con qué propósito, alineándose con las demandas legales y éticas actuales.

Fiabilidad y precisión:

Los datos de parte cero son considerados “oro puro” por muchos expertos.

Al provenir directamente del cliente, tienden a ser más fiables y precisos que otras formas de datos inferidos.

No hace falta adivinar intenciones mediante algoritmos o suposiciones, el cliente ya te ha dicho lo que quiere o le interesa.

Por supuesto, esto asume que el usuario proporciona información veraz, pero en general estos datos declarados voluntariamente ofrecen una base sólida para personalizar campañas.

Personalización avanzada:

Vivimos en la era de la personalización. Los usuarios esperan contenido y ofertas adaptadas a sus gustos y necesidades.

El Zero-Party Data impulsa esfuerzos de personalización más efectivos, porque brinda insights específicos sobre cada individuo.

Por ejemplo, si un suscriptor indica en una encuesta que está interesado en “ofertas de verano”, la marca puede segmentarlo y enviarle comunicaciones relevantes sobre ese tema.

Esta personalización precisa mejora la experiencia del cliente y aumenta la probabilidad de conversión.

Relación de confianza marca-cliente:

Cuando un usuario comparte información personal directamente, está depositando confianza en la marca.

Si esa confianza se gestiona bien (usando los datos para su beneficio y respetando su privacidad), se fortalece la relación con el cliente.

El cliente se siente escuchado y valorado.

En cambio, si la empresa abusa de esos datos o no los utiliza después de haberlos solicitado, podría erosionar la confianza.

Por ello, las marcas deben ser muy responsables al manejar Zero-Party Data y cumplir las expectativas que generaron al pedirlos (por ejemplo, si prometiste “te enviaremos contenido a tu medida”, debes realmente hacerlo).

En resumen, el Zero-Party Data se ha vuelto crucial porque encaja perfectamente en un contexto donde la privacidad del usuario es prioritaria y donde las empresas compiten por ofrecer experiencias personalizadas.

Es una estrategia win-win: el usuario tiene más control y recibe valor a cambio de sus datos, y la marca obtiene información valiosa directamente del cliente sin intermediarios opacos.

Cómo recopilar Zero-Party Data (ejemplos y estrategias)

Lograr que los usuarios te entreguen datos de parte cero requiere ofrecer algo a cambio y solicitar la información de forma transparente.

Algunas estrategias efectivas para recopilar Zero-Party Data son:

Formularios de suscripción con incentivos:

Una de las formas más comunes es mediante formularios en tu sitio web donde ofreces algún beneficio por registrarse.

Por ejemplo, incluir un pop-up que prometa “Descarga nuestro eBook gratuito” o “Obtén un 10% de descuento en tu primera compra” a cambio de que el usuario deje su correo electrónico y algunos datos adicionales.

En estos casos, el email es Zero-Party Data básico, pero también puedes preguntar por el nombre, preferencias de productos o frecuencia deseada de envíos.

Tip: No pidas demasiada información de una vez, ve a lo esencial para no ahuyentar al usuario. Siempre puedes obtener más datos más adelante conforme construyas la relación.

Encuestas y sondeos:

Las encuestas son perfectas para obtener datos declarados.

Puedes enviar encuestas breves por correo electrónico o mostrarlas en tu web/app en momentos clave del customer journey (por ejemplo, poco después de que alguien se suscribe, tras su primera compra, o en fechas especiales).

Pregunta cosas como:

  • “¿Qué tipo de contenido te interesa más recibir?”
  • “Califica tu experiencia con nuestro producto”
  • O “¿Cuál es tu objetivo para este año?”

Aparte de obtener información valiosa, el hecho de preguntar demuestra interés por la opinión del cliente.

Eso sí, recompensa su tiempo: sortea algo entre quienes responden o envía un cupón de agradecimiento, por ejemplo.

Cuestionarios interactivos y tests:

Otra táctica popular es usar tests o quizzes interactivos que, además de entretener, recopilan datos.

Por ejemplo, un test tipo “Descubre qué tipo de emprendedor eres” puede preguntarle al usuario varias cosas sobre sus hábitos y necesidades, y al final para ver el resultado se le solicita el correo donde enviarle un informe personalizado.

Este método hace que compartir datos sea divertido y percibido más como parte de una experiencia que como un formulario aburrido.

Preferencias en el perfil o centro de preferencias:

Si ya tienes una base de clientes o suscriptores, puedes implementar un centro de preferencias donde cada usuario elija qué tipos de comunicaciones desea, con qué frecuencia, y sobre qué temas.

Por ejemplo, permitir que un suscriptor elija entre recibir “Noticias de producto”, “Ofertas especiales” o “Contenido educativo”.

Todas esas selecciones son Zero-Party Data muy útiles porque te dicen exactamente qué quiere (y qué no quiere) cada persona.

Lo importante es hacer fácil el acceso a este centro de preferencias, normalmente a través de un enlace en tus emails del tipo “Administrar suscripciones”.

Así, el usuario se siente en control y tú recopilas datos que te ayudarán a segmentar de forma óptima.

Programas de fidelización y registros en tienda:

En entornos de comercio electrónico o retail físico, ofrecer programas de lealtad es una vía clásica de obtener datos voluntarios.

Por ejemplo, cuando el cliente se inscribe para una tarjeta de fidelización en una tienda física, suele proporcionar su nombre, correo, fecha de cumpleaños, etc.

Lo mismo ocurre si solicita que la factura de una compra en tienda se la envíen por email – allí tienes otra oportunidad de captura de datos.

La clave es integrar esos datos recopilados offline en tu plataforma digital (CRM o herramienta de email marketing) para luego usarlos en campañas.

En el caso de negocios en línea, un registro de cuenta (crear un perfil de usuario) también puede animar a la gente a dar más información a cambio de comodidad (guardar preferencias, direcciones, métodos de pago, historial de pedidos, etc.).

Concursos, sorteos y dinámicas en redes sociales:

Las campañas en redes sociales que piden rellenar un pequeño formulario para participar en un concurso o sorteo también generan Zero-Party Data.

Por ejemplo, un giveaway donde para inscribirse deban dar su correo y responder “¿Cuál de nuestros productos te gusta más?”.

La persona, motivada por ganar algo, te brinda datos valiosos sobre sus preferencias.

Importante: sé claro en las bases sobre el uso que le darás a esos datos (por ejemplo, si los añadirás a tu newsletter, infórmalo en el formulario con una casilla de consentimiento).

En todas estas estrategias, recuerda comunicar por qué pides esos datos y qué ganará el usuario.

La transparencia genera confianza.

Un mensaje como “Cuéntanos tus preferencias para que podamos enviarte solo ofertas que te interesen” puede mejorar la tasa de respuesta, porque el usuario entiende el valor de dar esa información.

Asimismo, asegura la seguridad de los datos recopilados. Tener una política de privacidad visible y cumplirla es fundamental para mantener la credibilidad.

Buenas prácticas al usar los datos de parte cero

Obtener Zero-Party Data es solo el primer paso.

Igual de importante es saber utilizarlos correctamente en tus campañas de marketing, especialmente en email marketing.

Algunas buenas prácticas y consejos a tener en cuenta:

Pide solo lo que vayas a usar:

Es tentador querer saber todo del cliente, pero formularios interminables o preguntas irrelevantes pueden espantar a la gente.

Además, de nada sirve acumular datos que luego no aprovecharás.

Define desde el principio qué información será realmente útil para segmentar o personalizar tus mensajes, y céntrate en esa.

Por ejemplo, si no vas a lanzar campañas segmentadas por provincia, no tiene sentido pedir el dato de la ubicación geográfica.

En cambio, si planificas felicitar aniversarios, sí conviene pedir la fecha de cumpleaños.

Menos es más a la hora de recolectar datos: ve paso a paso, puedes enriquecer el perfil del cliente gradualmente.

Cumple tu promesa de valor:

Si le dijiste al usuario “dinos tus intereses y te enviaremos contenido a medida”, asegúrate de hacerlo de verdad.

No hay nada peor que un cliente se tome la molestia de dar detalles personales y luego reciba correos genéricos que ignoran sus preferencias.

Usa tu plataforma de marketing para segmentar según los datos recopilados.

Por ejemplo, si un suscriptor indicó que le interesan los webinars educativos y no las promociones comerciales, procura que reciba principalmente ese tipo de contenido.

Honrar la elección del usuario aumentará su satisfacción y le animará a seguir interactuando.

Por el contrario, ignorar sus datos puede deteriorar la confianza y llevarlo incluso a darse de baja de tus comunicaciones.

Automatiza la personalización:

Una buena plataforma de email marketing te permite configurar contenido dinámico o automatizaciones basadas en los datos del suscriptor.

Aprovecha estas funciones.

Casos prácticos: enviar automáticamente un email de “¡Feliz cumpleaños, Ana!” con un cupón personal, usando la fecha de nacimiento proporcionada, o segmentar una campaña de nuevos lanzamientos según el género literario favorito que el usuario seleccionó al suscribirse, de modo que los amantes de la “fantasía” reciban unas novedades y los de “novela histórica” otras.

La automatización garantiza que respondas rápido al dato capturado y con relevancia.

De hecho, muchos expertos recomiendan que inmediatamente tras obtener un Zero-Party Data, lo utilices en la siguiente comunicación al cliente, para reforzar ese efecto personalizado (por ejemplo, si en una encuesta te dijo que busca “mejorar su productividad”, tu próximo correo podría ser “10 consejos para ser más productivo en el trabajo”).

Esto demuestra al usuario que escucharás y actuarás según sus respuestas.

Mantén los datos actualizados:

Las preferencias y situaciones personales pueden cambiar.

Es buena idea, de vez en cuando, dar oportunidad al suscriptor de actualizar sus datos o intereses.

Puedes, por ejemplo, enviar una breve encuesta anual del tipo “¿Siguen siendo estos temas de tu interés?” o invitarlo a revisar su perfil en tu sitio.

Así te aseguras de no trabajar con información obsoleta. Igualmente, respeta cuando un usuario decida cambiar sus opciones o darse de baja de ciertos tipos de emails; esto forma parte de darle control sobre sus datos.

Respeta la privacidad y sé transparente:

Aunque el Zero-Party Data proviene de un acto voluntario del cliente, no bajes la guardia en protección de datos.

Almacena esa información de forma segura y úsala dentro del marco legal.

Informa claramente (por ejemplo, en tu política de privacidad o en los propios formularios) qué harás con esos datos.

La transparencia genera tranquilidad.

Además, segmentar por datos personales sensibles requiere tacto.

Por ejemplo, si sabes la edad o ingresos de un usuario porque te los dio, evita hacerle sentir vigilado con mensajes demasiado directos sobre esos temas.

Utiliza el conocimiento de forma sutil y beneficiosa para el usuario, no de forma invasiva.

Apóyate en herramientas adecuadas:

Gestionar y sacarle partido al Zero-Party Data es mucho más fácil con la tecnología apropiada.

Por ejemplo, una plataforma de email marketing completa como Mailrelay te permite crear campos personalizados para tus contactos (edad, gustos, fecha de registro, etc.), segmentar tu lista con esos criterios y hasta automatizar envíos en base a ellos.

Con una herramienta así, puedes filtrar y enviar una campaña exclusivamente al segmento de suscriptores que indicó interés en “ofertas de verano”, por mencionar un caso, logrando tasas de apertura y clics mucho más altas gracias a la relevancia del contenido.

Además, es importante destacar que soluciones como Mailrelay ofrecen planes gratuitos muy generosos (hasta 80.000 emails al mes a 20.000 contactos), lo que facilita a pequeñas y medianas empresas recopilar y gestionar datos de parte cero a gran escala sin inversión inicial.

Todo esto sumado a un soporte técnico humano y experto en español, disponible incluso en las cuentas gratuitas, te da la tranquilidad de que podrás implementar estrategias de Zero-Party Data correctamente acompañad@ por especialistas.

En pocas palabras: tener la herramienta indicada y ayuda profesional a mano hará que tus esfuerzos con Zero-Party Data realmente valgan la pena. 😉

Ventajas y conclusiones

El Zero-Party Data representa una oportunidad de oro para el marketing moderno. Resumiendo sus principales ventajas:

Mayor precisión en la personalización:

Sabes exactamente qué quiere o espera cada cliente porque él te lo dijo, así que puedes adaptar contenido y ofertas de forma más certera.

Esto suele traducirse en mejores tasas de conversión y engagement, ya que envías el mensaje correcto a la persona indicada en el momento oportuno.

Un suscriptor que recibe información alineada con sus intereses es más propenso a abrir el email, hacer clic y finalmente convertirse en cliente fiel.

Cumplimiento normativo y confianza:

Al basarte en datos proporcionados voluntariamente con consentimiento, es más sencillo cumplir leyes de privacidad.

Además, demuestras a tu audiencia que respetas sus preferencias y privacidad, lo cual fortalece la confianza en tu marca.

Clientes confiados = relaciones duraderas.

Prefieren interactuar con empresas que no abusan de sus datos y que se los solicitan de forma clara y honesta.

Independencia de terceros:

Reduciendo la dependencia de datos de terceros y enfocándote en recopilar tus propios datos (first-party y zero-party), tu estrategia de marketing se vuelve más resistente frente a cambios externos.

Si mañana Google elimina las cookies definitivamente o las redes sociales cambian sus políticas de datos, tu negocio seguirá conociendo a su audiencia porque construyó su propia base de conocimiento directo.

El Zero-Party Data, junto con una sólida estrategia de first-party data, es como un activo que posees y controlas.

Mejor ROI en campañas:

Si utilizas bien esta información para segmentar y personalizar, verás que tus campañas de email marketing, publicidad y demás canales rinden mucho mejor.

En un entorno donde el usuario exige privacidad y personalización a la vez, los datos de parte cero son la respuesta estratégica: obtenidos con permiso y usados para beneficio mutuo.

Si aún no estás aprovechando este tipo de datos, es el momento de empezar a hacerlo. Implementa encuestas, revisa tus formularios de suscripción, habla con tus clientes para conocerlos mejor.

Incorpora esos datos en tu estrategia de email marketing y en tus acciones en otros canales.

Verás cómo, poco a poco, tus mensajes calan más hondo en tu audiencia y tus métricas de marketing suben como la espuma.

En la era de la información consentida, ganan las marcas que sepan escuchar al cliente.

Y el Zero-Party Data es, en esencia, escuchar al cliente en su máxima expresión. ¡Aprovéchalo a tu favor y diferénciate de la competencia con campañas verdaderamente personalizadas! 🚀