Emails graciosos: 15 ejemplos y cómo usar el humor en tus campañas
Ejemplos para copiar, asuntos con gancho y cuándo es mejor no hacer bromas

Ejemplos para copiar, asuntos con gancho y cuándo es mejor no hacer bromas
Hacer tus envíos de emails graciosos con cierta dosis de humor puede hacerlos más atractivos para tus suscriptores. En este post vamos a ver cómo y por qué enviar emails divertidos a tus suscriptores, con 15 ejemplos de correos graciosos para copiar.
El humor es algo muy subjetivo.
Lo que a una persona le puede parecer muy gracioso, otra lo puede encontrar ofensivo o pasado de moda. Mientras que unas personas verán desternillante el vídeo de un tipo cayéndose de una silla, otro lo mirará con tedio. Y el humor más sofisticado, como la sátira o los chistes con referencias a otros temas, pueden no divertir a todos.
Así que podemos decir que:
Enviar emails graciosos desde nuestra newsletter no es el camino seguro para el éxito.
Corres el riesgo de aburrir o molestar a tus suscriptores, porque no todos verán las mismas cosas divertidas.
Y esa no es la única razón.
Ser divertido y original – no simplemente copiar chistes de un humorista famoso – ¡es muy difícil! Sí, todos podemos hacer un buen chiste de vez en cuando. Pero no todo el mundo puede conseguir hacer reír a otras personas a voluntad.
Cuando decimos que algo es «gracioso», generalmente nos referimos a que provoca risa o diversión.
En el contexto del marketing online, un correo o publicación «graciosa» puede contener chistes, juegos de palabras, anécdotas personales divertidas, memes, expresiones de la jerga de internet o un tono y estilo de escritura que produce diversión.
Es importante equilibrar estos beneficios y riesgos al usar el humor en tus entradas y publicaciones.
Siempre debes considerar a tu público y asegurarte de que tu humor es apropiado y respetuoso.
Y recuerda, si alguna vez tienes dudas, es mejor errar del lado de la cautela y evitar el humor que podría ser mal interpretado o ofensivo.
¿Por qué intentarlo? Es difícil y puede salir mal ¿por qué molestarse?
Bueno, eso es algo que debes decidir tú mismo, pero si estás seguro de:
Entonces utilizar el humor en tus envíos puede tener muy buenos resultados, por varias razones. Por definición el email marketing debe aportar valor, y este valor puede tener diversas formas:
Un suscriptor al que hagamos reír, será más afín a nuestra marca. Si puedes conseguir que toda tu lista se ría (o al menos un buen porcentaje), habrás realizado una campaña de email muy valiosa.
Piénsalo. No toda tu lista de suscriptores estará interesada en tu próxima oferta. Pero si los suscriptores esperan encontrar un email divertido, es más probable que lo abran. Eso quiere decir que tendrás mejores ratios de apertura. Y te mantendrás en su «top of mind».
Eso no se puede negar. No sé si a ti te pasa, pero mi Facebook y X (antes Twitter) están llenos de vídeos divertidos, imágenes y chistes que la gente comparte conmigo y sus otros amigos.
La mayoría de cosas que se vuelven virales son cosas que nos hacen reír
Esa es otra razón de peso para enviar un email gracioso en nuestra campaña.
La mayoría de anuncios publicitarios que hacen uso del humor son mejor recordados, en nuestras campañas de email puede suceder algo parecido, y que recuerden mejor nuestras ofertas si hacemos un uso adecuado del humor.
Eso sí, queremos que recuerden nuestra marca u oferta, no solo el elemento de humor, así que debemos dejar clara nuestra imagen corporativa.
¿Buscas ejemplos de correos graciosos que puedas adaptar a tu negocio? Aquí tienes 15, ordenados por tipo de email. Todos llevan un asunto y un texto corto que puedes copiar y cambiar a tu gusto.

La regla es siempre la misma. El humor acompaña, pero el mensaje tiene que quedar claro: qué ofreces, hasta cuándo y qué botón hay que pulsar.
El email de bienvenida es el que más se abre. Un guiño aquí marca el tono de todo lo que vendrá después.
Asunto: Bienvenido. Ya puedes dejar de fingir que el café de la oficina está bueno
Hola, {nombre}: gracias por apuntarte. Cada semana te mandaremos recetas, novedades y alguna oferta que tu cafetera agradecerá. Para empezar, tienes un 10 % de descuento en tu primer pedido. Prometemos no mandarte más emails que tazas te tomas al día.
Dar vida a los productos funciona muy bien en el email de carrito abandonado.
Asunto: Tus zapatillas siguen en el carrito… y se están poniendo nerviosas
Las dejaste ahí ayer y no paran de preguntar por ti. Si fue un despiste, puedes terminar el pedido en dos clics. Si fue el precio, el envío sigue siendo gratis hasta el domingo.
Para los suscriptores que ya no abren, una campaña winback con humor pide perdón sin dramatismo.
Asunto: ¿Seguimos juntos o lo nuestro ya es historia?
Hace tiempo que no abres nuestros emails y no sabemos si es por nosotros o por tu bandeja de entrada. Si quieres seguir recibiéndolos, pulsa el botón. Si no, lo entenderemos (y lloraremos un poco en privado).
Todos metemos la pata alguna vez. Una fe de erratas con humor quita hierro al error y suele tener más aperturas que el email original. Al fin y al cabo, la ley de Murphy también se cumple en la bandeja de salida.

Asunto: Ups. Nuestro gato se echó la siesta encima del botón Enviar
Hace una hora te llegó un email con el precio equivocado. El precio correcto es 24,90 €. Como compensación, el descuento sigue en pie hasta mañana. El gato ya está castigado sin teclado.
El email de cumpleaños admite casi cualquier broma, siempre que el regalo sea real.
Asunto: No te diremos cuántos cumples, pero sí cuánto te descontamos
Feliz cumpleaños, {nombre}. Tienes un 20 % en toda la tienda durante 7 días. Sin velas, sin canciones desafinadas y sin que tengas que soplar nada.
Un adiós simpático deja buen recuerdo. Y deja la puerta abierta para volver.
Asunto: Te echaremos de menos (pero ya no te escribiremos más)
Hemos dado de baja tu dirección. No habrá más emails nuestros, ni siquiera uno pequeñito. Si algún día cambias de idea, aquí seguiremos.
En Black Friday todas las bandejas se llenan de ofertas. Un asunto con gracia ayuda a que el tuyo destaque.
Asunto: Este viernes nuestros precios se van de vacaciones (y bajan mucho)
Del jueves al lunes, hasta un 40 % en toda la web. No hace falta madrugar ni hacer cola: basta con el sofá y el móvil.
Los recordatorios son aburridos por naturaleza. Con una frase basta para que se lean enteros.
Asunto: Mañana nos vemos. Sí, mañana. No, no es pasado
Te recordamos tu cita a las 10:30 en nuestra peluquería. Si no puedes venir, avísanos respondiendo a este email. Nuestro calendario (y nuestras tijeras) te lo agradecerán.
Un aviso técnico también puede sacar una sonrisa.
Asunto: Esta noche apagamos y volvemos a encender (el truco de siempre)
El martes de 2:00 a 4:00 la web estará en mantenimiento. Si a esas horas estás despierto comprando, primero: respeto. Segundo: vuelve a partir de las 4:00.
Pedir opinión cuesta. Si prometes que será rápido, y con gracia, responden más.
Asunto: Tres preguntas. Ni una más. Palabra
Queremos saber qué te ha parecido tu último pedido. Son tres preguntas y tardarás menos que en encontrar el mando de la tele.
El email transaccional también puede tener personalidad.
Asunto: Tu pedido ya está en camino (y va sonriendo)
Lo hemos empaquetado con cariño y con papel de burbuja que, lo sabemos, vas a explotar. Aquí tienes el número de seguimiento.
La cuesta de enero da mucho juego en las fechas comerciales.
Asunto: La cuesta de enero se sube mejor con descuento
Hasta un 50 % en abrigos, botas y todo lo que te hace falta para sobrevivir al invierno. Las rebajas duran hasta el día 31. La cuesta, esperamos que menos.
Si envías tu newsletter a principio de semana, juega con eso.
Asunto: Es lunes. Este email no lo puede arreglar, pero lo intenta
Esta semana te traemos 3 ideas para organizar tu despensa, una receta de 15 minutos y un descuento que dura hasta el viernes. Lo del lunes ya es cosa tuya.
Con el doble opt-in, el suscriptor tiene que hacer un clic más. Un tono amable ayuda a que lo haga.
Asunto: Solo falta un clic (prometemos que es el último)
Pulsa el botón para confirmar tu suscripción y empezar a recibir nuestras novedades. Si no fuiste tú, ignora este email y aquí no ha pasado nada.
El final de una oferta es el momento perfecto para un poco de dramatismo exagerado.
Asunto: Últimas horas. A medianoche, la oferta se convierte en calabaza
El 30 % de descuento termina hoy a las 23:59. Después volvemos a los precios de siempre y tú, a arrepentirte. Mejor no.
¿Quieres más ideas? En nuestros ejemplos de email marketing tienes 20 plantillas más, con asunto, texto y botón.
Tu newsletter, con tu sentido del humor
Diseña emails con imágenes, GIF y tu propio tono en el editor de Mailrelay.
Si has llegado hasta aquí, creo que estás listo para el reto de crear emails graciosos y divertidos.
¿Por dónde empezamos?
Lo mejor es echar un vistazo a otras campañas que hayan recurrido al humor, para encontrar algo de inspiración.
El primer ejemplo es una especie de historia con advertencia. Échale un vistazo a esta campaña que comentó en su día Marketo.
Ilustra perfectamente que lo que es divertido para unos, resulta ofensivo para otros.
El asunto del email decía «¿Te recojo a las 7?», y aquí vemos lo que encontrábamos dentro del email:

El texto crea humor a partir de una deliberada y exagerada familiaridad. Hace énfasis en cómo otras empresas B2B de referidos piden «mucho, demasiado pronto» a sus clientes.
El blogger de Marketo describe la campaña como «impresionante» y «brillante». Pero el primer comentario que nos encontramos en el post, de una redactora llamada Rhonda, dice «El contenido me ha parecido arrogante, no creo que me gustase recibir este tipo de mensajes.»
Asegúrate de que el texto de tu email se adecua a tus suscriptores.
Poco a poco es más sencillo incluir vídeo (o el enlace a un vídeo) en tus emails – y un vídeo puede quedar más personal que un texto-.
Si eres una persona con cierto humor natural, quizá sea mejor realizar un vídeo divertido que escribir un texto
Échale un vistazo a este ejemplo de un vídeo en un email de seguimiento de FunnyBizz, una compañía que ayuda a otras empresas a «utilizar el poder del humor».
En el vídeo, el remitente Rachman comienza diciendo que es «un email de seguimiento para ver si los chicos y chicas de Close.io aún necesitan ayuda para tener resultados». Entonces aparecen dos cantantes y comienzan a cantar una canción con múltiples referencias a temas de social media. «No hay necesidad de publicarlo en pinterest / Solo quiero saber si aún estás interesado».
Quizá no es el vídeo más divertido del mundo, pero muestra creatividad y sentido del humor – y eso ayuda mucho-.
Muchas campañas de email suelen incluir una gran imagen. Es un buen lugar para incluir algo de humor. El humor visual suele ser sencillo y fácil de entender.
Puedes utilizar una imagen propia, dibujo o foto – aunque eso puede ser costoso-. El ejemplo de abajo, de una campaña que le pide a los usuarios «volver a Dropbox», ilustra de un modo divertido por qué es buena idea.

Internet está lleno de imágenes divertidas, GIFs y memes.
Muchos de ellos son de dominio público, muchos otros pueden ser utilizados en tus campañas de email con una licencia de Creative Commons, y otros puedes utilizarlos llegando a algún acuerdo con el autor. Pero asegúrate de no utilizar imágenes con copyright sin permiso.
El humor puede ser una herramienta muy efectiva para agregar personalidad a tus comunicaciones por correo electrónico.
Algunas de las formas en las que puedes incorporar algo de humor en tus correos son estas:
Recuerda que, aunque el humor puede ser una gran herramienta, es importante usarlo con cuidado para no ofender o confundir a tus destinatarios.
Siempre debes considerar tu relación con el destinatario, su sentido del humor y el contexto en el que se recibe el mensaje.
El asunto del email es donde el humor tiene más efecto. Es lo primero que se lee y decide si tu email se abre o no.
| Asunto | Recurso | Por qué funciona |
|---|---|---|
| Nos hemos equivocado (y no es la primera vez) | Autocrítica | Humaniza a la marca y despierta curiosidad |
| Tu carrito te echa de menos | Personificación | Da vida a un objeto y recuerda la compra pendiente |
| Abre este email. O no. Tú mandas | Psicología inversa | Rompe con los asuntos que dan órdenes |
| Spoiler: hoy no te vendemos nada | Sorpresa | Destaca en una bandeja llena de ofertas |
| Esto es más importante que tu serie (bueno, casi) | Exageración | Sube la expectativa con un guiño |
| Te lo explicamos con un gato | Absurdo | Crea una imagen mental al momento |
| Pan, leche y… ¿un descuento? | Ruptura de lista | La lista termina en algo que no esperas |
| Hoy toca no hacer nada (salvo abrir este email) | Contradicción | Juega con la pereza del lector |
Los emojis también suman. Un 😅 o un 🙈 al final del asunto refuerza el tono sin añadir palabras. Tienes ideas en nuestro post sobre emoticonos en el asunto.
El humor es algo que, utilizado con cuidado, siempre es útil, sobre todo en determinadas fechas o eventos. Rompe la monotonía, genera un ambiente distendido y establece un estado de ánimo positivo. Eso sí, si lo utilizas en tus campañas de email recuerda que el respeto es principal.
Jose Argudo, CMO de Mailrelay
Hay emails en los que una broma sobra. Antes de enviar, piensa en lo que siente quien lo va a leer. Y no solo cuenta el texto: la historia de Comic Sans demuestra que hasta una letra desenfadada puede estropear un mensaje serio.
Quejas e incidencias. Si un cliente tiene un problema con su pedido, quiere una solución, no un chiste. Primero arréglalo y, si acaso, sonríe después.
Cobros y pagos pendientes. Hablar de dinero con humor puede sonar a burla. Aquí el tono tiene que ser claro y respetuoso.
Temas delicados. Salud, despidos, pérdidas o noticias tristes. Ni siquiera un guiño suave encaja.
Cambios legales o de precios. Si cambias tus condiciones, lo importante es que se entienda bien. El humor puede hacer que alguien no se lo tome en serio.
Un público que todavía no conoces. Si tu lista es nueva, empieza con un tono amable y ve probando poco a poco.

¿Y si no tienes claro si tu lista se ríe contigo? Haz un test A/B. Envía a una parte de tus suscriptores un asunto con humor y a otra un asunto serio. Después mira cuál consigue más clics, y ese será tu tono.
Prueba tu email gracioso con un test A/B
Envía dos versiones del asunto, una con humor y otra sin él, y deja que tus suscriptores elijan.
Con Mailrelay puedes llevar el humor de tus ideas a tus campañas sin complicarte:
Editor visual. Añade imágenes, viñetas y GIF animados arrastrando bloques. Los GIF se mueven en la mayoría de clientes de correo.
Tests A/B. Compara un asunto gracioso con uno serio antes de enviar la campaña a toda tu lista.
Segmentos. Envía el humor solo a quien sabes que lo va a disfrutar y guarda un tono más serio para el resto.
Automatizaciones. Programa una vez tu email de bienvenida o de cumpleaños con gracia y se enviará solo, también en la cuenta gratuita.
Y con la cuenta gratuita envías hasta 80.000 emails al mes a 20.000 contactos, con soporte humano en todos los planes.
Haz que tus suscriptores esperen tu próximo email
Crea tu cuenta gratuita y envía hasta 80.000 emails al mes a 20.000 contactos.
Por último, algo que no debes olvidar:
Incluso si creas una campaña de email marketing divertida, hacer reír a la gente no es tu objetivo principal
Tu objetivo es obtener una respuesta a lo que ofrece tu campaña. El humor está presente a modo de ayuda, no como fin.
Por eso debes asegurarte de que el humor en tu campaña es relevante con tu marca y con lo que ofreces. No es solo hacer un chiste, pegar una imagen divertida, o usar un tono humorístico en tus textos.
Asegúrate de que la llamada a la acción aún tiene una participación central – aunque sea muy humorística-.
¡Buena suerte con tu próxima campaña! ¿Tienes más ideas para crear emailings graciosos y divertidos con los que sorprender a tus suscriptores?
Es un correo que usa el humor para llamar la atención o conectar con quien lo lee. Puede ser un asunto con un juego de palabras, un texto con un tono divertido, un meme o una imagen graciosa.
Pueden funcionar muy bien si encajan con tu marca y con tu público. Suelen conseguir más aperturas y que la gente recuerde tu mensaje. Pero no hay garantías: lo mejor es probarlo con un test A/B.
Sí. Solo tienes que asegurarte de que puedes usar la imagen (que sea tuya, de dominio público o con una licencia que lo permita). Y recuerda que algunas versiones antiguas de Outlook solo muestran el primer fotograma de un GIF.
Las respuestas a quejas, los avisos de cobro, los cambios legales y cualquier email sobre un tema delicado. En esos casos, mejor un tono claro y cercano.
Prueba con la exageración, la autocrítica o un final inesperado. Que sea corto, que se entienda sin explicación y que tenga relación con el contenido. Si el asunto promete una broma, el email tiene que cumplirla.
Jose Argudo
CMO de Mailrelay. Escribe sobre email marketing, copywriting y conversión para pymes y emprendedores.
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Yo me limito a colocar un dibujo o foto divertida que tenga relación con el contenido del post, la primera línea del post y luego un llamado a la acción para alentar a leer el contenido total.
Buena idea 😀