
El SpamScore es un sistema de puntuación que mide el posible riesgo de un email para intentar determinar si es spam o no. Todos los sistemas antispam usan esta puntuación: el filtro suma o resta puntos según distintas reglas y, si el total alcanza el valor definido en el sistema, considera el mensaje como spam.
Por ejemplo, en el sistema más utilizado, Spamassassin, la configuración hace que el mensaje se rechace cuando la suma del SpamScore llega a 8 o lo supera.
El administrador del servidor puede cambiar este valor. Por ejemplo, lo normal es que la mayoría de los servidores usen 5, para que sea un poco más seguro para los usuarios:
¿Qué comprueba el SpamScore al recibir un email?
El filtro comprueba varias cosas: los tipos de contenido, el texto del cuerpo del email y del asunto, la configuración técnica, si el remitente o alguna URL están en listas negras, etc. En concreto, Spamassassin tiene más de 700 reglas, que se comprueban siempre. Las buenas prácticas, como tener DKIM bien configurado, restan puntos, y los errores, como escribir los asuntos en mayúsculas, suman puntos a la puntuación:
En la columna DEFAULT SCORES podemos ver qué valor asigna el SpamScore por defecto a cada tipo de regla, pero hay algunas poco conocidas o poco evidentes, así que lo mejor es usar la herramienta de verificación de SpamScore que ofrece Mailrelay.
Pero antes de revisar el diseño, los sistemas antispam también comprueban la configuración, la reputación del remitente y de la plataforma, y sus certificaciones. En teoría la puntuación parte de cero, pero no con Mailrelay y sus certificaciones.
Empezarás con una puntuación inicial de -6,2 en el SpamScore sin tener que configurar absolutamente nada e independientemente del diseño. Esto aumenta mucho la entregabilidad de tus newsletters y minimiza los posibles problemas de diseño, de configuración o de reputación del remitente (que ya no dependen de la plataforma), algo que otros sistemas no pueden ofrecer.
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exelente Gracias