1. Home
  2. Glosario de Marketing

IP compartida

¿Para qué sirve una IP compartida en el email marketing?

En el mundo del email marketing, una IP compartida se refiere a una dirección IP utilizada por múltiples remitentes para enviar sus correos electrónicos.

Esta práctica es común entre pequeñas y medianas empresas que optan por servicios de email marketing.

Así, múltiples empresas utilizan la misma infraestructura de red para distribuir sus campañas de correo electrónico.

Datos históricos relevantes

La evolución del email marketing nos lleva a principios de los años 90, cuando el correo electrónico comenzó a ser una herramienta popular de comunicación.

Inicialmente, las empresas utilizaban IPs dedicadas para sus campañas de email, pero esto es bastante costoso y complejo de gestionar.

Con el avance de la tecnología y la proliferación de proveedores de servicios de correo electrónico, la IP compartida se convirtió en una opción viable y mucho más económica.

Esta modalidad cobró mayor relevancia con el aumento de pequeños negocios y startups buscando eficiencia en costes, además de facilidad de uso y gestión.

Consideraciones clave

Al utilizar una IP compartida, es crucial considerar la reputación del remitente.

Dado que múltiples usuarios envían correos desde la misma IP, las acciones de uno pueden afectar la reputación de otros.

Por ejemplo, si un usuario envía spam, podría perjudicar la entregabilidad de los correos de otros usuarios en la misma IP.

Es por eso que sistemas de email marketing como Mailrelay cuentan con algoritmos para detectar abusos y balancear envios.

Haciendo de esta forma seguro y efectivo el uso de IPs compartidas.

Por qué es importante, beneficios

Las IPs compartidas son especialmente beneficiosas para empresas pequeñas o en crecimiento.

Entre sus ventajas, destacan:

  • Coste-efectividad: Al compartir recursos, los costes se reducen significativamente en comparación con una IP dedicada.
  • Mantenimiento reducido: La gestión y el mantenimiento de la reputación de la IP son responsabilidad del proveedor de servicios.
  • Escalabilidad: Las IPs compartidas permiten a las empresas escalar sus campañas de email marketing sin la necesidad de invertir en infraestructura adicional.

Un término relevante aquí es «newsletter» o boletín informativo.

Crear una newsletter eficaz puede ser crucial para el éxito del email marketing.

Una IP compartida bien gestionada asegura que estas newsletters lleguen a su destino sin problemas, fomentando la comunicación regular y efectiva con los suscriptores.

¿Cómo gestiona Mailrelay sus IP compartidas?

Todas las cuentas de Mailrelay envían por defecto desde IP compartidas. Son rangos de IP propios de Mailrelay, ya calentados y con historial.

Así no empiezas desde cero con una IP nueva y sin reputación.

Para que un remitente no perjudique a los demás, la plataforma vigila esas IP de forma automática y continua:

  • Comprueba si alguna IP ha sido incluida en una lista negra.
  • Procesa las quejas por spam mediante integraciones con los proveedores de correo.
  • Reparte la carga entre las IP y absorbe los picos de envío.

Mailrelay también detecta los rebotes y gestiona las bajas y las quejas de forma automática. Y la limpieza automática de listas está incluida en todos los planes.

Además, todas las cuentas deben cumplir la política antispam de Mailrelay. Así se protege la reputación de todos los remitentes que comparten IP.

Por eso, Mailrelay supervisa de forma continua la actividad de todas las cuentas que envían desde sus IP compartidas, y no solo el estado de las IP. Así protege la reputación de esas IP y la entregabilidad de todos sus clientes.

Tienes todos los detalles en cómo protege Mailrelay la entregabilidad.

Conclusión

En conclusión, la IP compartida es una herramienta necesaria en el arsenal del email marketing.

Especialmente para negocios que buscan eficiencia en costes sin comprometer la calidad de sus campañas de correo electrónico.

Mientras se preste atención a la reputación y se sigan las mejores prácticas, las IPs compartidas pueden ser una solución excelente.

Ideal para alcanzar y mantener una comunicación efectiva con clientes y suscriptores a través de newsletters y otras estrategias de email marketing.

La clave está en elegir un proveedor de servicios fiable y estar siempre atentos a las métricas de rendimiento de nuestras campañas.

Preguntas frecuentes sobre la IP compartida

¿Una IP compartida es peor que una IP dedicada?

No necesariamente. Una IP compartida bien gestionada ya tiene historial y no necesita calentamiento.

Para la mayoría de remitentes es la opción más sencilla. La IP dedicada tiene sentido con grandes volúmenes de envío constantes.

¿Qué pasa si otro remitente de mi IP compartida envía spam?

Depende de cómo actúe el proveedor. Por eso conviene elegir uno que vigile sus IP y exija una política antispam.

En Mailrelay, la monitorización automática, el control de quejas y la política antispam sirven para proteger la reputación de todos los remitentes que comparten IP.

¿Cuándo conviene pasar a una IP dedicada?

Cuando envías grandes volúmenes de forma constante o quieres que tu reputación dependa solo de tus envíos.

En Mailrelay se contrata aparte, desde 600 €/año por una IP. Una IP nueva necesita un periodo de calentamiento (IP warming).

Entradas relacionadas