Ejemplos de storytelling: 20 historias para vender más en tus emails, tu web y tus anuncios
Historias reales y plantillas para copiar en tus páginas de venta, tus emails y tus anuncios, con los 8 tipos de storytelling que más venden

Historias reales y plantillas para copiar en tus páginas de venta, tus emails y tus anuncios, con los 8 tipos de storytelling que más venden
Las historias captan la atención, mantienen el interés del lector y ayudan a cerrar la venta. Algunas. Otras no.
¿Qué historias podrían ayudarte a vender más con tus emails o tus páginas de venta?
Eso es lo que vamos a ver en este artículo. Te enseño ejemplos de storytelling que he usado en Mailrelay, otros de campañas conocidas y plantillas que puedes copiar y adaptar a tu negocio.
Si lo que buscas es la definición, la tienes en el glosario de storytelling. Aquí vamos a lo práctico: historias que venden.
Antes de ver los ejemplos, conviene saber qué buscar en ellos. Casi todas las historias que venden comparten cuatro piezas:
Si falta el conflicto, no hay historia, solo una descripción. Y si falta la acción, tienes un texto bonito que no vende. Al fin y al cabo son historias para vender, no narrativa de entretenimiento.
No todas las historias sirven para lo mismo. Estos son los tipos de storytelling que más uso y dónde encaja cada uno:
| Tipo de historia | Para qué sirve | Dónde funciona mejor |
|---|---|---|
| Testimonio del cliente | Generar confianza con poco texto | Landing pages, fichas de producto, emails |
| Problema y solución | Conectar con un dolor que el lector conoce | Páginas de venta, anuncios, emails de captación |
| Desarrollo del producto | Demostrar autoridad y por qué existe tu producto | Web corporativa, lanzamientos |
| Historia invertida | Destacar en mercados saturados | Emails de recuperación, páginas de comparación |
| Historia del fundador | Humanizar la marca | Email de bienvenida, página «Quiénes somos» |
| Caso de éxito | Demostrar resultados con datos | Ventas B2B, newsletters |
| Detrás de escenas | Mostrar cómo trabajas y crear cercanía | Redes sociales, newsletters |
| Historia de marca | Transmitir valores y crear vínculo emocional | Campañas de publicidad, vídeo |

Empiezo por los míos. Son estructuras muy sencillas que hemos usado en páginas de venta de Mailrelay y que puedes copiar tal cual.
Quizá la forma más sencilla de contar una historia sea usar la opinión de un cliente, por breve que sea. Para que funcione:
Este es el que usamos en una página de aterrizaje:
«Gracias. No poder vender estaba arruinando mi negocio, era desesperante.»
Es muy breve, pero ahí está todo: el problema (no poder vender), la solución conseguida (gracias) y lo que le estaba pasando a nivel personal (desesperante). Es difícil expresar más con menos texto.
Es prueba social en estado puro. La ventaja de este tipo de historia es que el lector ve reflejada su situación en la de otra persona. Que tenía sus mismos problemas y que pudo resolverlos.
Este tipo de historia, si la hacemos bien, conecta muy rápido con el lector. Las claves son:
Este es el texto de otra de nuestras landing pages:
Día tras día (y algunas noches).
Dedicas todo tu tiempo, esfuerzo, tu vida entera.
Tu negocio te exige mucho. Y también te ofrece mucho a cambio.
Lo que ahora tu negocio necesita son más ventas, y hay una forma sencilla y económica de conseguirlas.
Las primeras frases conectan con cualquiera que haya llevado su propio negocio. ¿Qué dueño de negocio no le ha dedicado todas las horas disponibles? Es una situación conocida, e incluso algo de lo que sentirse orgulloso. Así se crea una base de acuerdo con el lector.
Después llega el problema que todo negocio comparte, la necesidad de vender, y la solución con el menor riesgo posible: una cuenta gratuita. Solo falta la llamada a la acción.
Con este tipo de historia buscamos empatía, pero sobre todo autoridad: demostrar que el producto existe porque alguien entendió bien el problema.
En nuestro caso, contamos que la empresa lleva muchos años enviando email y que la herramienta nació para resolver dos necesidades del cliente: que fuese fácil de usar y que no exigiera mucho tiempo. Para darle credibilidad, ofrecemos probarla gratis.
La clave está en enlazar el desarrollo del producto con los beneficios para el cliente. No sirve un «hemos hecho esto y es lo mejor». Al cliente lo que le importa es lo que va a conseguir.
Es una historia invertida. El cliente ya tenía la solución, la dejó por otra y descubrió los problemas al cambiar. Funciona muy bien para llamar la atención en mercados saturados.
Esta es real. Se la contó un usuario a uno de nuestros compañeros de soporte, que me la pasó a mí:
«Un desastre total… Hace algunos meses un compañero me recomendó que cambiara de Mailrelay a otro sistema de envío de correos, porque iba a tener más herramientas.
Le hice caso, parecía un buen consejo. El otro sistema no era tan fácil de utilizar, pero pensé que me acostumbraría.
Eso no fue lo malo. Lo malo es que comencé a pagar por cosas que no entendía. Y lo peor fue que no saqué partido a todas esas herramientas.
Después de varios meses y dinero tirado a la basura, volví a Mailrelay.»
Si lo normal es empezar con alguien que tiene un problema y lo soluciona, aquí empezamos con alguien que tenía la solución y la perdió. Son dos caminos distintos para llegar al mismo sitio. Eso sí, hay que tener cuidado de no criticar a la competencia por su nombre.
En ventas B2B, la historia necesita números. La estructura es siempre la misma: situación de partida, qué se hizo y qué resultado se obtuvo. Esta es una plantilla para rellenar con los datos de un cliente real:
[Tipo de cliente, p. ej. una academia de idiomas] enviaba la newsletter una vez al trimestre y casi nadie la abría. Empezó a enviar un email cada dos semanas con un consejo práctico y la historia de un alumno. En [plazo], las matrículas que llegaban desde el email pasaron de [cifra] a [cifra].
Las cifras hacen creíble la historia; la historia hace memorables las cifras. Tienes más casos reales en nuestros casos de éxito.
Estas campañas son conocidas precisamente por cómo cuentan sus historias. Fíjate en que ninguna habla del producto hasta el final, si es que llega a hacerlo.
El anuncio de 2015 contaba la historia de un vigilante nocturno de una fábrica de maniquíes que trabajaba solo mientras sus compañeros hacían vida de día. Sus compañeros no lo olvidan cuando les toca el premio. El producto aparece casi al final, y el mensaje es el de compartir.
En 2011, Campofrío reunió a humoristas españoles en un homenaje a Miguel Gila en plena crisis económica. La historia no hablaba de embutidos, sino de no perder el sentido del humor. La marca se asoció a un sentimiento compartido por todo el país.
En 2013, un dibujante retrataba a varias mujeres primero según cómo se describían ellas mismas y después según cómo las describía un desconocido. El contraste entre los dos retratos era la historia. El conflicto no lo inventa la marca: está en el propio público.
En 2014, IKEA pidió a varios niños que escribieran su carta a los Reyes Magos y después otra carta a sus padres. En la segunda no pedían juguetes, sino tiempo con ellos. La marca se colocaba del lado de un valor, el tiempo en familia, que encaja con lo que vende: la vida en casa.
Lo que tienen en común estos ejemplos de storytelling es que el protagonista es la gente, el conflicto es real y la marca solo acompaña. Es la base del marketing emocional y del storydoing, cuando la marca pasa de contar a hacer. Tienes más campañas en estos ejemplos de marketing de contenidos.
Cuenta tus historias por email
Envía tu newsletter con historias de clientes y mide quién abre, hace clic y compra.
El email es uno de los mejores canales para contar historias, porque el lector lo abre en un momento tranquilo y puedes contarla por capítulos.
Si quieres el método completo, lo explico en cómo usar el storytelling en tus emails. Aquí van tres plantillas para copiar; cambia los nombres y los datos por los de tu negocio y tus clientes reales.
Asunto: Por qué empecé esto (y qué vas a recibir)
Hola, [Nombre]:
Hace cinco años trabajaba en una oficina y cada viernes horneaba pan para mis compañeros. Un día alguien me preguntó si podía comprarme uno. Hoy horneamos 300 al día.
Cada semana te contaré una receta, un truco de horno y alguna novedad de la tienda.
Para empezar, aquí tienes nuestra receta de pan de masa madre.
Es el momento ideal para contar tu historia, porque el suscriptor acaba de llegar y quiere saber quién eres. Tienes más ideas en el glosario de email de bienvenida y en estos ejemplos de email marketing.
Asunto: Laura casi cierra su tienda en marzo
En marzo, Laura vendía menos de diez pedidos al mes. En septiembre, más de cien.
No cambió de producto ni bajó precios. Cambió una sola cosa: empezó a escribir a sus clientes cada semana.
Te cuento cómo lo hizo, paso a paso, por si te sirve.
El asunto plantea el conflicto y el primer párrafo, el contraste. El lector sigue leyendo para saber qué cambió. Usa siempre historias reales y con permiso del cliente.
Asunto: Lo que nos dijo Marta antes de comprar
Marta dejó estas zapatillas en el carrito tres veces. Nos escribió para preguntar si de verdad aguantarían una media maratón.
Las compró a la cuarta. Hace un mes nos mandó una foto en la meta.
Tus zapatillas siguen esperándote.
Una pequeña historia de otro cliente resuelve la misma duda que probablemente tiene quien abandonó el carrito. Es una variante del email de carrito abandonado clásico. Tienes más ideas en esta guía para recuperar carritos abandonados.
No todas las historias necesitan un email entero. Estas micro-historias, pensadas como modelos para distintos sectores, caben en una cabecera, una publicación o un anuncio. Cada una tiene protagonista, conflicto y transformación en dos o tres frases.
Ejemplo 13. Gimnasio de barrio:
«Juan no podía subir las escaleras de su casa sin parar a mitad. Tres meses después, nos ganó a todos en la carrera del barrio.»
Ejemplo 14. Asesoría para autónomos:
«Pilar dedicaba todos los domingos a hacer facturas. Ahora los domingos son para su familia. Las facturas son cosa nuestra.»
Ejemplo 15. Tienda online de café:
«Este café lo cultiva la familia Ramírez a 1.600 metros de altura. Lo tostamos el lunes y el miércoles está en tu casa.»
Ejemplo 16. Academia de inglés:
«Andrea suspendió el examen de inglés dos veces. La tercera vez, nadie le preguntó dónde había aprendido; le ofrecieron el puesto.»
Ejemplo 17. Software para restaurantes:
«A las 21:30 de un sábado, Carlos tenía tres mesas esperando y la cocina parada por una comanda perdida. Desde que usa nuestra app, no ha vuelto a perder ninguna.»
Ejemplo 18. Historia de un producto:
«Nuestra mochila nació porque la anterior se rompió en mitad de un viaje por Marruecos. Por eso las costuras van dobles y la garantía es de diez años.»
Ejemplo 19. Detrás de escenas:
«Cada pedido lo empaqueta una persona del equipo y lleva una nota escrita a mano. Esta semana, la mitad las ha escrito Lucía.»
Ejemplo 20. Historia invertida para un anuncio:
«Probé cinco apps para organizar mi trabajo. Cinco. Volví a la libreta. Hasta que encontré una tan sencilla como la libreta.»
Fíjate en que todas hablan de una persona concreta, con un nombre o un detalle. Eso es lo que hace creíble una historia corta. Son útiles también en anuncios publicitarios, donde hay muy poco espacio.
Ahora que has visto los ejemplos, esta es la estructura que puedes seguir para crear la tuya:

Si te suena, es porque se parece mucho al método AIDA: atención, interés, deseo y acción. El storytelling no sustituye al copywriting, lo hace más fácil de leer. Tienes más estructuras en estas fórmulas de copywriting y trucos para redactar mejores textos de email.
Sobre esta cuestión hay opiniones de todo tipo. La mía es que depende de qué tipo de historia cuentes:
Los ejemplos de ventas de este artículo se basan en situaciones reales. No reproducen el texto exacto de las conversaciones, pero sí lo que se dijo. Eso ayuda a que se perciban como reales, porque lo son.
Las historias que hemos visto son muy breves, y eso no tiene nada de malo: hacen bien su trabajo. La extensión depende sobre todo de dos factores:
Cuanto más compleja sea la decisión de compra, más larga tendrá que ser la historia. Para registrarse en una cuenta gratuita basta con unas líneas; para vender un curso de 500 € probablemente necesites una página entera.
Lo notarás tú mismo: si tienes que hablar de más dificultades o mostrar más beneficios, la historia crecerá. Pero añadir por añadir no sirve. Lo mejor es llegar adonde quieres con lo mínimo posible.
En cualquier sitio. Los ejemplos de ventas que te he mostrado son de páginas de aterrizaje, pero todos se pueden llevar a un email sin cambiar casi nada. Algunas ideas:
Si quieres ideas sobre cómo convertir tu newsletter en un canal de ventas, tienes esta guía de ventas por email.
Convierte tus historias en ventas
Crea una secuencia de bienvenida que cuente la historia de tu marca de forma automática.
El storytelling nos ayuda a crear textos de venta diferenciadores, distintos de lo que el cliente encuentra en la competencia. Sirve para mantener el interés mientras transmitimos los puntos importantes del mensaje. Y es una forma de persuasión, que no de manipulación, muy efectiva.
Los ejemplos de ventas que he compartido contigo los hemos usado con buenos resultados, así que puedes adaptarlos con tranquilidad. Si quieres profundizar en la persuasión, te recomiendo estas técnicas de persuasión y la lista de los copywriters más influyentes.
¿Qué historia contarías de tu negocio? Cuéntamela en los comentarios.
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Estas son las dudas más habituales al buscar ejemplos de storytelling.
Es un texto, vídeo o imagen que cuenta una historia con un protagonista, un conflicto y una transformación para transmitir un mensaje de marca o vender un producto. Por ejemplo, el testimonio de un cliente que explica cómo resolvió su problema.
Los más usados en marketing son el testimonio del cliente, la historia de problema y solución, la del desarrollo del producto, la historia invertida, la del fundador, el caso de éxito, el detrás de escenas y la historia de marca.
Con cinco pasos: un gancho que llame la atención, la situación del protagonista, el conflicto, la solución que aporta tu producto y una llamada a la acción clara.
Uno corto y concreto, con un protagonista con nombre y un cambio visible. Por ejemplo: «Pilar dedicaba todos los domingos a hacer facturas. Ahora los domingos son para su familia».
Sí, y funciona muy bien. El email de bienvenida, los casos de cliente, las newsletters y los emails de recuperación de carritos son buenos momentos para contar una historia.
Los testimonios y los casos de éxito deben serlo siempre. Las historias ilustrativas pueden ser ficticias, siempre que quede claro que lo son y que resulten realistas.
Jose Argudo
CMO de Mailrelay. Escribe sobre email marketing, copywriting y conversión para pymes y emprendedores.
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¡Hola! Agradecido con la explicación del Storytelling, no soy un experto en el marketing pero he tenido que recurrir a las redes sociales para potenciar las ventas de mi negocio y me habían recomendado realizar esta estrategia y la verdad que no entendía muy bien cómo aplicarla pero me lo has dejado muy claro, ahora sí veo la importancia de realizarlo, ya que de esta manera se genera credibilidad en los clientes y es una manera de ellos saber qué van a experimentar al probar el producto o servicio.
Yo como consumidor también, pues al leer cosas por el estilo, opiniones de otros usuarios, pues sí me da la confianza y me empuja a cerrar la compra, solo hay que saber cómo argumentarlo como bien explicas.
Muchos clientes míos han puesto su experiencia e incluso nos han dicho en lo personal y pues ahora me viene a la mente muchas opiniones (positivas, claro) que puedo usar para generar contenido y finalmente aplicar el Storytelling.
¡Me alegra mucho Arturo que el post te resulte de utilidad!
Es muy Positivo sacar 10 minutos al menos para leer y comprender estos artículos y formas de actuar. Gracias