Ilustración de una persona en su mesa de trabajo eligiendo entre tarjetas con trazos redondeados y rectos, con un sobre de email saliendo del portátil, para el artículo sobre Comic Sans

Comic Sans: la historia de la tipografía más odiada (y qué usar en tus emails)

Nació para un programa que nunca la usó y acabó en todas partes: su historia y cómo elegir la letra de tus emails

Jose Argudo , CMO @ Mailrelay

¿Alguna vez has visto un cartel de «Prohibido aparcar» o una circular de empresa escrita en Comic Sans y se te ha escapado una sonrisa?

No eres el único. Pocas tipografías despiertan tanto cariño y tanta burla a la vez.

Y lo curioso es que nació con un encargo sencillo: hacer que un programa para principiantes pareciera menos serio. A partir de ahí, se coló en carteles, invitaciones, presentaciones científicas y hasta comunicados oficiales.

En este artículo te contamos la historia de Comic Sans en 8 momentos, por qué se odia tanto, cuándo sí tiene sentido y, sobre todo, qué fuentes usar en tus newsletters para que se lean bien en cualquier bandeja de entrada.

¿Qué es Comic Sans y de dónde viene?

Comic Sans es una tipografía sin remates (sans serif) que imita la letra de los cómics. La diseñó Vincent Connare en Microsoft y se lanzó en octubre de 1994.

El nombre lo dice casi todo. «Comic» por los bocadillos de los tebeos y «Sans» porque no lleva serifas, esos pequeños remates en los extremos de las letras que sí tienen fuentes como Times New Roman.

Si quieres repasar la diferencia, la tienes en nuestra entrada sobre tipografía.

Connare se inspiró en el rotulado de dos cómics famosos: The Dark Knight Returns y Watchmen. Por eso sus letras son redondeadas, algo irregulares y con un aire hecho a mano.

La historia de Comic Sans en 8 momentos

La fama de Comic Sans no llegó de golpe. Veamos cómo pasó de ser un encargo interno de Microsoft a la fuente que todo el mundo reconoce (y de la que muchos se ríen).

1. 1994: una fuente para un perro que hablaba

Comic Sans nació para Microsoft Bob, un programa pensado para que la gente sin experiencia se animara con el ordenador. Tenía un asistente, un perro de dibujos animados, que hablaba con bocadillos.

El problema es que esos bocadillos usaban Times New Roman. A Connare le pareció una letra demasiado formal para un programa tan desenfadado, así que diseñó una alternativa con aire de cómic.

¿El giro? La terminó tarde y Microsoft Bob nunca llegó a usarla. El primer programa que la incorporó fue 3D Movie Maker, en sus ventanas emergentes y su ayuda.

2. 1995: llega a millones de ordenadores

El salto vino con Windows 95. Comic Sans se incluyó en el paquete Windows 95 Plus! y como fuente del sistema en muchos ordenadores con Windows 95 preinstalado.

Después pasó a ser una de las fuentes por defecto de Microsoft Publisher y de Internet Explorer.

De repente, cualquiera que hiciera un cartel, una felicitación o un menú tenía Comic Sans a un clic.

Como ves, su popularidad tuvo mucho que ver con estar en el lugar adecuado: el ordenador de casa y de la oficina.

3. 1996: el chat en forma de cómic

En 1996, Microsoft Comic Chat la puso a hablar en las conversaciones en línea. Este programa, que acompañaba a Internet Explorer 3.0, mostraba los chats como viñetas de cómic, con personajes y bocadillos.

Cada mensaje aparecía en un bocadillo. Y la letra de esos bocadillos era, claro, Comic Sans.

4. 1999: nace la campaña «Ban Comic Sans»

El odio organizado empezó en Indianápolis. Dos diseñadores gráficos, Dave y Holly Combs, lanzaron en 1999 la web «Ban Comic Sans» después de que un cliente les obligara a usarla en una exposición de un museo infantil.

La campaña pedía, medio en broma y medio en serio, que se dejara de usar fuera de contexto.

Duró dos décadas: la cerraron en 2019, cuando Dave Combs sintió que el odio a la fuente se había ido de las manos.

5. 2010: la carta de Dan Gilbert a los aficionados

Un enfado, un comunicado y la peor elección posible. En el verano de 2010, LeBron James dejó los Cleveland Cavaliers.

El dueño del equipo, Dan Gilbert, publicó una carta abierta a los aficionados muy dura con el jugador.

La carta estaba escrita en Comic Sans, y la tipografía se llevó su parte de las críticas.

Un texto lleno de rabia con una letra de cumpleaños infantil: el contraste era imposible de ignorar.

Es el ejemplo perfecto de por qué el tono importa tanto como las palabras.

Lo verás también en tus emails: el mismo mensaje se percibe distinto según el diseño, igual que pasa con el marketing emocional.

6. 2012: el bosón de Higgs, en Comic Sans

Uno de los grandes descubrimientos científicos del siglo llegó con letra de cómic. En julio de 2012, Fabiola Gianotti, portavoz del experimento ATLAS del CERN, presentó los resultados sobre el bosón de Higgs con diapositivas en Comic Sans.

Parte de la conversación en redes se fue a la tipografía en lugar de al hallazgo.

El CERN se lo tomó con humor: el 1 de abril de 2014 anunció, como broma, que pasaría todas sus publicaciones a Comic Sans.

Si te gustan este tipo de bromas de marca, tenemos una colección de juegos de palabras con ideas para tus asuntos.

7. 2011 y 2014: las versiones «adultas» de Comic Sans

La fuente también tuvo sus intentos de rehabilitación. El 1 de abril de 2011 salió a la venta Comic Sans Pro, de Monotype, con cursivas, versalitas y símbolos nuevos.

Que saliera el día de las bromas del mundo anglosajón, el April Fools’ Day, no fue casualidad.

En abril de 2014 llegó Comic Neue, un rediseño del diseñador Craig Rozynski. Su idea era conservar el aire informal de Comic Sans, pero con trazos más limpios y equilibrados.

8. 2019: un tuit sobre el Brexit

Hasta la política británica cayó en la tentación. En 2019, el Partido Conservador del Reino Unido publicó un tuit sobre el Brexit escrito en Comic Sans, y las burlas no tardaron en llegar.

Ese mismo año, la campaña «Ban Comic Sans» se despidió. Para entonces, Comic Sans ya era un meme en sí misma, igual que la fe de erratas más famosa o el meme de turno.

Infografía con la historia de Comic Sans en 8 momentos, de Microsoft Bob en 1994 al fin de la campaña Ban Comic Sans en 2019

¿Tu newsletter también necesita su letra?

Elige entre 11 fuentes probadas en el editor de Mailrelay y envía hasta 80.000 emails al mes gratis.

¿Por qué se odia tanto Comic Sans?

El problema casi nunca es la fuente, sino dónde se usa. Comic Sans transmite cercanía, juego e infancia.

Cuando aparece en un aviso legal, un comunicado de crisis o una placa conmemorativa, el choque entre el mensaje y la letra es lo que provoca el rechazo.

Hay más motivos. Durante años estuvo en todas partes, y lo que está en todas partes acaba cansando. Muchos diseñadores critican también su espaciado irregular, que hace que algunos textos largos se vean desordenados.

Y luego está el efecto bola de nieve. Burlarse de Comic Sans se convirtió en una broma compartida, casi parte de la jerga de internet, y en una forma rápida de demostrar que sabes algo de diseño.

Pasa lo mismo con ciertos rebrandings que se vuelven virales por las críticas.

El propio Connare se lo toma con humor. Ha llegado a decir que Comic Sans es «la mejor broma que he contado nunca» y ha reconocido que él solo la ha usado una vez.

Tampoco cobró nada extra por ella: su única recompensa fue un dibujo firmado de Mickey Mouse, porque Disney la usó en su publicidad.

¿Cuándo sí funciona Comic Sans?

Aunque cueste creerlo, Comic Sans tiene defensores con buenos argumentos. Y no son pocos.

El primero es la educación. Su «a» y su «g» se parecen a las que se escriben a mano, lo que ayuda a los niños que están aprendiendo a leer y escribir.

Por eso sigue muy presente en colegios y materiales escolares.

El segundo es la dislexia. Sus letras se distinguen bien unas de otras, y algunas asociaciones de dislexia, como la British Dyslexia Association, la incluyen entre las fuentes recomendadas.

Si te interesa este tema, en nuestra guía de email accesible verás cómo hacer correos que pueda leer todo el mundo.

El tercero es el contexto informal: una invitación a un cumpleaños infantil, un cartel para una fiesta del barrio o un juego.

Ahí Comic Sans hace justo lo que se le pidió en 1994: quitar seriedad.

Como dijo Connare, Comic Sans hace lo que se le encargó. El fallo está en pedirle algo para lo que no se diseñó.

¿Se puede usar Comic Sans en un email?

En la práctica, no es buena idea, y no solo por estética. Comic Sans viene instalada en Windows y en macOS, pero no en Android ni en iOS.

Así que, en muchos móviles, tu email no se vería en Comic Sans: el dispositivo la cambiaría por otra fuente que tú no has elegido.

Ese es un problema que va más allá de esta tipografía. En un email en HTML, solo se ve igual en todas partes lo que el dispositivo del lector tiene instalado. Pasa lo mismo que con el email responsive: diseñas una vez, pero cada pantalla lo muestra a su manera.

Por eso los programas de email marketing trabajan con una lista corta de fuentes probadas.

En el editor de Mailrelay no encontrarás Comic Sans. Tienes, en cambio, 11 opciones pensadas para que tu newsletter se lea bien en cualquier bandeja. Te las explicamos a continuación.

Qué fuentes usar en tus emails en lugar de Comic Sans

Si buscas el aire amable y legible de Comic Sans, pero sin las burlas, Verdana y Tahoma son tus mejores aliadas: son claras, abiertas y se leen bien en pantallas pequeñas.

Aquí tienes las 11 fuentes del editor de Mailrelay y cuándo encaja cada una.

FuenteTipoCuándo usarla
ArialSin serifa, seguraLa opción más neutra: cuerpo de texto de cualquier newsletter
HelveticaSin serifa, seguraAspecto limpio y moderno; en Windows suele mostrarse como Arial
VerdanaSin serifa, seguraLetras anchas y espaciadas: la más legible en móvil y la alternativa natural a Comic Sans
TahomaSin serifa, seguraParecida a Verdana, pero más compacta: buena para textos algo más largos
LucidaSin serifa, seguraUn punto más cálido para newsletters cercanas
GeorgiaCon serifa, seguraTitulares o newsletters editoriales con aire de revista
Times New RomanCon serifa, seguraComunicaciones formales, como avisos legales o despachos profesionales
Courier NewMonoespaciada, seguraCódigos de descuento, números de pedido o un guiño «máquina de escribir»
LatoFuente webMás personalidad, con una fuente segura de respaldo
MontserratFuente webTitulares con carácter, también con respaldo
sans-serifGenéricaEl dispositivo elige su propia fuente sin serifa: útil como red de seguridad

Fuentes seguras y fuentes web: la diferencia que importa

Las fuentes seguras vienen instaladas en casi todos los ordenadores y móviles, así que tu email se verá como lo diseñaste. Son Arial, Helvetica, Verdana, Tahoma, Lucida, Georgia, Times New Roman y Courier New.

Lato y Montserrat son fuentes web: el gestor de correo tiene que descargarlas para mostrarlas. Apple Mail y el correo del iPhone lo hacen. Gmail (en la web y en sus apps) y Outlook de escritorio para Windows, no.

En esos casos aparece la fuente de respaldo, que suele ser una sin serifa genérica.

Eso no significa que debas descartarlas. Solo tienes que aceptar que una parte de tu lista verá otra letra y comprobar que el diseño aguanta el cambio.

Si quieres saber más de cómo se comporta Outlook, lo explicamos en nuestra guía de mailing en Outlook.

Infografía que compara las fuentes seguras para email (Arial, Helvetica, Verdana, Tahoma, Lucida, Georgia, Times New Roman, Courier New) con las fuentes web Lato y Montserrat

5 consejos para elegir la tipografía de tu newsletter

Elegir bien la letra es parte de la imagen corporativa de tu marca. Estos consejos te ayudarán a acertar:

  1. Usa como mucho dos fuentes: una para los titulares y otra para el cuerpo, en línea con tu logotipo y tu firma de email. Más de dos da sensación de desorden.
  2. Cuida el tamaño: entre 14 y 16 píxeles para el cuerpo y algo más para los titulares, pensando en quien lee desde el móvil.
  3. Busca contraste: texto oscuro sobre fondo claro y revisa cómo queda en modo oscuro.
  4. No metas texto importante dentro de imágenes: si la imagen no carga, el mensaje se pierde. Añade siempre un texto alternativo.
  5. Haz un envío de prueba a cuentas de Gmail, Outlook y un iPhone antes de mandar la campaña.

Imagina que eliges Montserrat para el titular de tu oferta de Navidad. En el iPhone se ve tal y como la diseñaste; en Gmail aparece una sin serifa genérica.

Si has hecho la prueba antes, sabrás si los dos resultados te convencen.

Cómo te ayuda Mailrelay a cuidar la tipografía de tus emails

En Mailrelay no tienes que preocuparte de qué fuentes funcionan en email: el editor ya te ofrece solo las que se ven bien, con fuentes seguras, dos fuentes web y una opción genérica de respaldo.

Puedes empezar desde una de nuestras plantillas de email y ajustar la tipografía a tu marca. Antes de enviar, haces un envío de prueba y compruebas cómo queda en tus propias bandejas.

Si dudas entre dos estilos, un test A/B te dirá cuál funciona mejor con tu lista. ¿Prefieres un correo más sencillo? Te contamos las diferencias entre HTML y texto plano.

Y si quieres un aspecto distinto en cada envío, el diseño de email modular te ayuda a mantener la coherencia sin empezar de cero.

Todo esto está en la cuenta gratuita: hasta 80.000 emails al mes y 20.000 contactos, con soporte humano en todos los planes. Puedes ver el detalle en nuestra página de precios.

Aquí no encontrarás Comic Sans

Pero sí fuentes que se leen bien en cualquier bandeja, plantillas y envíos de prueba, con soporte humano en todos los planes.

Conclusión: el problema nunca fue Comic Sans

Comic Sans hizo exactamente lo que se le pidió: quitar seriedad a un programa para principiantes.

Su mala fama viene de usarla donde no tocaba, en cartas de enfado, comunicados oficiales o grandes anuncios científicos.

La lección vale para tus emails. La tipografía también comunica, y tiene que encajar con el mensaje y con tu marca.

Elige una fuente segura para el cuerpo, como Arial o Verdana, añade una fuente web solo si aporta algo y prueba siempre antes de enviar.

Y si alguna vez echas de menos el toque desenfadado de Comic Sans, recuerda que puedes conseguirlo con el copywriting: un buen asunto, un emoji bien puesto o alguno de nuestros emails graciosos como inspiración.

Preguntas frecuentes sobre Comic Sans

Estas son las dudas que más se repiten sobre esta tipografía.

¿Quién creó Comic Sans?

Comic Sans la creó Vincent Connare, diseñador tipográfico de Microsoft, en 1994. La diseñó para los bocadillos de Microsoft Bob, aunque la terminó tarde y ese programa nunca la usó.

¿Por qué la gente odia Comic Sans?

Sobre todo porque se ha usado en contextos serios donde su aire infantil no encaja, como comunicados oficiales o cartas de enfado.

También influyen su omnipresencia durante años y las críticas de los diseñadores a su espaciado.

¿Es verdad que Comic Sans ayuda con la dislexia?

Algunas asociaciones, como la British Dyslexia Association, la incluyen entre las fuentes recomendadas porque sus letras se distinguen bien entre sí y su «a» y su «g» se parecen a las escritas a mano.

Otras fuentes sin serifa, como Arial o Verdana, cumplen una función parecida.

¿Puedo usar Comic Sans en mis emails?

No es recomendable: no viene instalada en Android ni en iOS, así que muchos lectores verían otra fuente. En email conviene usar fuentes seguras como Arial, Verdana, Tahoma o Georgia.

¿Qué fuente puedo usar en lugar de Comic Sans?

Si buscas un aire cercano y legible, Verdana y Tahoma son las mejores alternativas para email.

Fuera del email, existe Comic Neue, un rediseño de 2014 que mantiene el estilo informal con trazos más limpios.

Jose Argudo, CMO de Mailrelay

Jose Argudo

CMO de Mailrelay. Escribe sobre email marketing, copywriting y conversión para pymes y emprendedores.

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